- El Hospital San Juan de Dios de Tenerife destaca los síntomas invisibles de la migraña y los avances terapéuticos que han transformado su abordaje
La migraña es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y una de las enfermedades neurológicas más prevalentes en edades activas. Según el estudio Global Burden of Disease (GBD), se sitúa como la sexta causa de pérdida de salud en el mundo, la tercera causa de discapacidad entre las enfermedades neurológicas, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la primera causa de discapacidad en menores de 50 años, lo que pone de manifiesto su notable impacto sanitario, social y laboral.
En España, se estima que más de cuatro millones de personas padecen migraña, con una prevalencia aproximada del 12 13 % de la población, afectando mayoritariamente a mujeres. A pesar de su elevada frecuencia, continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada y, en muchos casos, infravalorada.
“Hay que reconocer que la migraña no sólo se manifiesta con el dolor de cabeza. Se trata de una enfermedad neurológica compleja que sucede en varias fases y cuyos síntomas acompañantes pueden llegar a ser tan incapacitantes como el propio dolor”, explica Jonathan López Fernández, neurólogo del Hospital San Juan de Dios de Tenerife.
Más allá del dolor
La migraña se desarrolla en cuatro fases (pródromos, aura, fase de cefalea y postdromos) que pueden prolongarse durante varios días. Hasta el 70 80 % de las personas presenta síntomas prodrómicos horas o incluso días antes de la crisis, como cambios de humor, ansiedad, dificultad de concentración o hipersensibilidad sensorial.
Durante la fase de cefalea, además del dolor intenso, son muy frecuentes síntomas como náuseas, vómitos, fotofobia, sonofobia, osmofobia, mareo, rigidez cervical o enlentecimiento cognitivo, que limitan de forma significativa la actividad diaria. Tras la crisis, muchas personas refieren fatiga intensa y “niebla mental” durante uno o dos días, prolongando el impacto de la enfermedad.
“Cuando sumamos todas las fases, un ataque de migraña puede condicionar hasta una semana completa de la vida de la persona”, subraya el especialista.
Avances clave en el tratamiento
El conocimiento de los mecanismos que originan la migraña ha experimentado un gran avance en los últimos años. La enfermedad se basa en la activación del sistema trigémino vascular y en procesos de sensibilización periférica y central, en los que desempeña un papel fundamental el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), uno de los principales mediadores del dolor de migraña.
“Comprender el papel del CGRP ha supuesto un punto de inflexión, porque ha permitido desarrollar tratamientos dirigidos directamente contra los mecanismos de la migraña”, señala Jonathan López.
En este contexto, se han incorporado nuevas terapias específicas, como los anticuerpos monoclonales anti CGRP y los gepantes, fármacos que han demostrado reducir de forma significativa la frecuencia y la intensidad de las crisis. De la misma forma, mediante un mecanismo de acción diferente, lasmiditán surge como una alternativa para pacientes con enfermedad cardiovascular en la que estarían contraindicados tratamientos más clásicos, como los triptanes.
Un abordaje individualizado
“La migraña no es igual en todas las personas. Contar con nuevas opciones terapéuticas nos permite individualizar el tratamiento, reducir la discapacidad y mejorar de forma real la calidad de vida de las personas que conviven con esta enfermedad”, concluye el neurólogo.
Desde el Hospital San Juan de Dios de Tenerife se destaca la importancia de visibilizar la migraña como una enfermedad neurológica compleja, favorecer el diagnóstico precoz y garantizar el acceso a tratamientos eficaces, con el objetivo de reducir su impacto personal, social y laboral.
San Juan de Dios Tenerife
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios desarrolla desde hace 76 años una intensa labor asistencial y social en la isla de Tenerife, basándose en la persona asistida como centro de interés y promoviendo a las personas enfermas o vulnerables en todos los ámbitos, teniendo siempre en cuenta su dignidad. En la actualidad contamos con un hospital médico-quirúrgico y un área de discapacidad para adultos con déficit intelectual y trastornos de conducta.
El hospital está dotado con 127 camas, 5 quirófanos de cirugía mayor y un quirófano ambulatorio, UCI, urgencias, consultas externas, rehabilitación, radiología convencional, radiología vascular intervencionista, ecografía de alta resolución, RMN de 1,5 teslas, hemodinámica, laboratorio, anatomía patológica. Así mismo, trabaja mano a mano con una plantilla compuesta por más de 350 profesionales multidisciplinares tanto en la medicina como en la enfermería y la atención espiritual y religiosa.